Reconocimientos
Versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por el Señor Representante Artigas A. Barrios, en sesión de 7 de agosto de 2001, en la Cámara de Representantes del Parlamento Nacional:
“Señor Barrios.- Señor presidente: en estos tiempos de dificultades y de crisis, aunque hagamos esfuerzos, resulta bastante difícil comentar noticias positivas; pero, felizmente, cuando se está en contacto con la gente común, con la sociedad civil, esas noticias aparecen.
Hace pocos días tuve la oportunidad de participar, en la ciudad de Chuy, en el acto de celebración del primer año de una ONG denominada Alternativa Chuy – después voy a mencionar la historia de su creación-, que se dedica a atender adolescentes en situación de riesgo, en situación de calle.
Allí vi cómo actuaban esos jóvenes y me impresionó lo que dijo una chica de unos quince años, que sin duda representaba a todo el grupo. Al iniciar el acto, hablaba de su agradecimiento hacia la organización y quienes trabajan en ella. ¿Y qué es lo que más agradece? ¿Cuál es su gran sorpresa? Que hoy, después de un año de asistir al Centro Juvenil, se siente capaz de aconsejar a otros jóvenes. Esa autoestima es sin duda, el principal cambio que en estos jóvenes ha introducido el equipo de Alternativa Chuy. Es la más valiosa herramienta con que contarán para integrarse a la sociedad.
Pongámonos en el lugar de estos jóvenes, a los que quizá por primera vez se les ha ayudado a apreciar sus propios valores, a los que por primera vez se les ha mostrado que merecen el respeto de sus semejantes. Evaluemos el cambio que para ellos significa, las posibilidades de realización que les abre, y apreciaremos el valor de la contribución que Alternativa Chuy está haciendo a la sociedad.
Se trata de una organización no gubernamental donde todo el mundo trabaja por simple vocación, nacida del dolor.
Surgió en el año 1999 a consecuencia de un hecho tremendamente doloroso: una jovencita de 15 años fue asesinada por un joven de 19. Esa misma noche, y mientras se realizaba el velatorio, se resolvió entre vecinos de Chuy, educadores e inclusive los familiares de la joven muerta, constituir un grupo que trabajase para rescatar a todos esos muchachos que en la zona de frontera, seguramente tienen una fragilidad y una debilidad mucho mayores que las que se tiene en otros lugares del país. Constituyeron una asociación que un principio se llamó Movimiento por una Vida Digna y que a fines de 1999 se transformó en la Asociación Civil Alternativa Chuy.
A menos de dos años de haberse constituido esta Asociación, ha creado un Centro Juvenil, ha ampliado el local y ha comprado un predio lindero a fin de continuar con la ampliación para atender a más de sesenta jóvenes, porque no da a vasto con la demanda. Muchísimos jóvenes reclaman participar y recibir su ayuda. Escuchar el testimonio de los jóvenes que han podido recibir esa ayuda es, como decía, emocionante.
Los objetivos de esta Asociación son, fundamentalmente promover la igualdad de oportunidades y la disminución de las tremendas desigualdades que allí se producen; favorecer el acceso a una supervivencia digna- esa joven a quien escuché hablar es un ejemplo-; propiciar la participación protagónica de los adolescentes en la construcción de un proyecto de vida autónomo y solidario e involucrar en ello a la comunidad en general, lo que ya ha conseguido con creces en todos los casos.
Creo que vale la pena dar a conocer al parlamento y, por esta vía a la opinión pública, las experiencias que de este tipo se están generando seguramente a lo largo y a lo ancho del país, como demostración de que la sociedad civil organizada es una herramienta válida para obtener mejoras sustanciales en las condiciones de vida de la gente, más allá de las orientaciones y la voluntad- y aún contra ellas- de los Gobiernos.
Para terminar, voy a leer una frase de la correspondencia que me envió uno de los integrantes de la Asociación Civil Alternativa Chuy que dice así: “Verdaderamente es hermoso confirmar que siempre hay motivos para la esperanza y para seguir apostando a la utopía de un mundo donde prime por encima de todo el valor irrenunciable y sagrado de la persona”.
Cuando estas expresiones son sostenidas por un grupo de personas que trabajan exclusivamente por vocación y en favor de los más débiles, se constituyen en una declaración de principios fundamental.
Solicito que la versión taquigráfica de estas palabras sea enviada al INAME, a la Asociación Civil Alternativa Chuy y a la Junta Local de Chuy.
SEÑOR PRESIDENTE. (Gustavo Penadés). Se va a votar el trámite solicitado.
(Se vota).
- Treinta y seis por la afirmativa: AFIRMATIVA. UNANIMIDAD.”